martes, 2 de junio de 2009







Siento lo mismo; me pasan cosas, que son tan tontas, que son tan locas. Siento un vacío que no se llena, y siento frío y mucha pena. Soy la que puedo, la que me dejan, la que se estrella, la que se aleja... Siento que siento, una y mil veces, que nada es lo que parece. Siento que mienten, que no me entienden; no les importa o no me quieren. Es tan difícil que me comprendas, soy una rara mezcla de estrellas… Siento que siento, una y mil veces, que nada es lo que parece. Siento que mienten, que no me entienden; no les importa o no me quieren. Siento que siento, una y mil veces, que nada es lo que parece. Siento que mienten, que no me entienden; no les importa o no me quieren… No les importa o no me






No sé, tal vez no sea la única a la que le pasa eso, no lo sé, pero si sé que es algo que a mí me tortura. Qué sé yo… por un lado tengo en mi cabeza los mandatos de mi viejo, la presión, lo que debe ser. Y por el otro lado mi cabeza está en las cosas que deseo, lo que quiero, lo que me gustaría hacer. Estoy dividida entre lo que debo hacer y lo que quiero hacer. Siempre me pasa lo mismo... por un lado no debí enamorarme, pero por el otro lado no podía pensar en otra cosa que en él. Estaba atorada entre lo que debía hacer y lo que quería hacer otra vez. Y cuando tenés un mambo así en la cabeza, si o si metes la pata, no terminás haciendo ni lo que debés ni lo que querés. Entonces cuando uno no puede pensar con claridad, comete errores muy graves.Te juro que es una tortura estar así, dividida, no sé. Si fuera sólo un mambo mío me la banco, pero así lastimo a los demás y eso no me lo puedo permitir, porque no debo –ni quiero- lastimar a nadie, y menos a vos. Este mambo lo tengo que bailar sola, al menos hasta, no sé, hasta que pueda descubrir qué es lo que quiero. Así que te pido disculpas… ojala puedas perdonarme.quieren.






Uno a veces cierra los ojos, como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero fueran a desaparecer las cartas fuleras.Uno se hace el perro que tumbó la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama, a esa persona o a ese espejo que te canta las cuarentas… uno detesta y ama a quien abre tus ojos.Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso; es agridulce. Por un lado como que se pierde la magia, pero por el otro, se sale del engaño.A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que tenemos que hacer la vista gorda, cerrar la tranquera y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha; no queda otra que abrir los ojos, y mirar lo que no queremos ver… el corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados.Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente… mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza bajo la tierra como hace el avestruz.Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, salir de la cajita de cristal; abrir los ojos y animarse aunque lo que haya para ver, nos estruje el corazón.

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